Sedum brevifolium DC
Descripción general
Es una especie de la familia Crassulaceae. El nombre “brevifolium” significa hoja pequeña. Es una planta perenne, sin tricomas (glabras), de color verdoso, rojizo o pardo (Figura 1).
Tallo
Los tallos se dividen en estériles, los cuales no poseen flores, y en fértiles que se desarrollan en la época de floración. Los tallos fértiles desaparecen tras el periodo reproductor (Figura 2).
Como se dijo inicialmente hay una distinción entre tallos estériles y tallos fértiles. Sin embargo, a nivel morfológico hay pocas diferencias: son más largos, hojas más espaciadas en los tallos fértiles, el número de anillos de fibras en esclerénquima en los tejidos vasculares es único en los tallos fértiles, mientras que los estériles pueden tener dos o más en los segmentos más basales y antiguos (ver más abajo).
El tallo es delgado de un color que va desde el rojo-marrón al gris, excepto en sus partes más apicales, que es blanquecino (Figura 3). Poseen tallos erectos de 2 a 14 cm de longitud, con aspecto leñoso, ramificados en la base, muy densos.
En secciones transversales, el tallo aparece típicamente redondeado y dividido en cuatro regiones: epidermis, parénquima cortical, estela (tejidos vasculares) y parénquima medular (Figura 4).
Epidermis
La epidermis cambia conforme nos movemos desde el extremo apical hasta niveles más basales del tallo. Inicialmente es una capa simple de células más o menos aplanadas y con una cutícula delgada (Figura 5). A unos pocos milímetros desde el ápice, y cubierta por hojas muy densamente empaquetadas, se convierte de bilaminar y luego en multilaminar a medida que nos alejamos del ápice. En los niveles medio y basales del tallo se alcanzan las 12 o más capas de células epidérmicas. En los niveles más apicales las células epidérmicas no contienen muchos pigmentos en sus citoplasma, por lo que el tallo aparece blanquecino (ver Figura 3E), pero a medida que se va volviendo estratificado las células epidérmicas contienen pigmentos, aunque no necesariamente todas las capas epidérmicas presentan células pigmentadas (Figura 5F).
La aparición de capas nuevas en al epidermis parece deberse a una división periclinal de la capa basal de células epidérmicas en contacto con las células del parénquima (flecha en Figura 5C). Esta actividad parece mantenerse incluso en los tallos más alejados del ápice. Las células epidérmicas que componen esta capa basal tienen sus paredes celulares basales y laterales ligeramente engrosadas, tanto como las de las células parenquimáticas subyacentes. Sin embargo, la pared apical es mucho más delgada. Estas última característica se mantiene en el resto de células epidérmicas de capas superiores (Figura 5C; Figura 6).
La epidermis no muestra tricomas, se observan escasísimos estomas y prácticamente no mostraron cloroplastos. En algunas secciones se observa una gran riqueza de orgánulos intracelulares, fundamentalmente en las células que componían las epidermis mono y bilaminadas, y en la capa basal de la multilaminadas. Sin embargo, en las capas medias y superficiales las células epidérmicas aparecieron prácticamente vacías, excepto aquellas que estaban llenas de pigmentos. La capa más superficial de la epidermis, al igual que otras más internas, estaba formada por células muy aplanadas y no está claro si es una capa de células que se desprende periódicamente para ser reemplazada por la capa inmediatamente inferior.
Parénquima
Las células parenquimáticas son redondeadas en vista transversal y alargadas en vista longitudinal (Figura 7). Las paredes celulares se vuelven gruesas a medida que nos alejamos del ápice. Hay entre 6 a 8 células entre la epidermis y los haces vasculares, las cuales muestran muchos espacios intercelulares. El tamaño de las células parenquimáticas es relativamente homogéneo, pero las más internas suelen ser un poco más pequeñas. Hay células pigmentadas dispersas, pero se organizan formando una capa más densa en torno a los haces vasculares. La textura de la pigmentación varía desde homogénea a lo largo del citoplasma a granulado o en pequeños depósitos citoplasmáticos, Muchas células parenquimáticas presentan cloroplastos que se disponen cerca de la pared celular, lo que indica la presencia de una gran vacuola.
En la zona próxima a los haces vasculares, por fuera de la capa de células pigmentadas, se dispone una capa de células parenquimáticas pequeñas que muestran orgánulos, probablemente cloroplastos, concentrados en la parte basal de las células (Figura 8). Esta podría ser un tipo de endodermis. Estas células son largas y delgadas, o cortas y gruesas. De cualquier manera, son claramente diferentes de las células parenquimáticas adyacentes. En estas células y en otras células parenquimáticas se pueden ver numerosos plasmodesmos en sus paredes celulares.
Estela
El tejido vascular consiste en xilema, floema y fibras xilares de esclerénquima (Figura 9). En las regiones apicales del tallo el xilema se organiza en haces muy dispersos e irregulares con elementos traqueales, separados por células parenquimáticas. En niveles más desarrollados, aparece una una banda ancha de esclerénquima que se va diferenciando progresivamente, dejando al xilema internamente y al floema externamente. En el xilema, pero sobre todo en el floema, se observan células parenquimáticas pigmentadas.
A medida que el tronco madura, las células de esclerénquima desarrollan una pared celular gruesa y pierden el contenido celular o al menos disminuye enormemente. Los poros de conexión en las paredes celulares de las células de esclerénquima son fácilmente observables. A estos niveles se pueden observar nuevas células traqueales externas a este cilindro de esclerénquima. Estas no son abundantes y aparecen relativamente dispersas, rodeadas de células parenquimáticas, algunas de ellas pigmentadas. En niveles más basales se puede observar un nuevo anillo de esclerénquima externo a estas últimas células traqueales. Este anillo es normalmente más delgado que le primero y a veces con discontinuidades en algún punto de su perímetro. En tallos más antiguos se puede observar un tercer anillo de esclerénquima. En todos los casos se observan células traqueales entre los anillos de esclerénquima y en la parte más externa del más nuevo.
El floema siempre es externo a estos anillos de esclerénquima. Aparece poco organizado y se observan grupos de tejido formando lo que se llaman islas floemáticas. Estos grupos son más numerosos en niveles basales del tallo. Muchas células parénquimáticas del floema están pigmentadas.
El parénquima medular, interno al primero xilema, está formado por células muy grandes, tanto como las células del parénquima cortical. Son pocas en número, de 7 a 15. En niveles basales no hay aumento del número, pero sí engruesan sus paredes celulares.
Sedum brevifolum desarrolla tallos fértiles. La organización histológica de los tallos fértiles es similar a la descrita hasta ahora, con la excepción de que sólo desarrollan un anillo de esclerénquima, y la epidermis multiseriada aparece en aquellas zonas en las que el anillo de esclerénquima está presente. Hay que tener en cuenta que los tallos fértiles aparecen sólo en la etapa de floración, mientras que los estériles pueden durar varios años. Es posible que los anillos de esclerénquima correspondan con anillos de crecimiento.
Hoja
Se disponen muy densas e imbricadas dispuestas en 4 filas en los tallos estériles, y más espaciadas en los fértiles. Las hojas son glabras, rojizas o verdosas. Tienen formas de redondeadas a ovoides, de unos 5 mm de longitud y de 3 a 5 mm de ancho, a veces con una sustancia blanquecina sobre su superficie.
Flor
Posee flores en inflorescencias cimosas con brácteas, localizadas al final de los tallos fértiles. Las flores son hermafroditas, pentámeras con pedicelos, de color blanco, a veces rosados. Los sépalos son ovales agudos, pétalos blancos o rosados. Los pétalos son blancos con una línea marrón o rojiza. Cada flor contiene unos 10 estambres. Normalmente florecen en los meses de mayo y junio.
Fruto, semilla
El fruto es un folículo.
Las semillas son muy pequeñas y en forma de pera. Esta especie tiene un contenido de un 13 % de aceites en sus semillas, la mayor parte de los ácidos grasos son de 18 átomos de carbono, casi todos insaturados. Este contenido de aceite está más relacionado con la longevidad de las semillas que con la germinación o con el peso de la propia semilla.
La ornamentación externa de la semilla se debe a la forma y tamaño de las células superficiales de la testa, así como de las modificaciones de sus paredes celulares. En general se pueden distinguir tres tipos de relives: unipapilares, bipapilares o multipapilares. Las bipapipaladas esferopapiladas tienen dos papilas esféricas bien patentes con un diámetro de la papila similar a la anchura de la célula. Este es el caso de S brevifolium. Estos relieves no parecen seguir un patron gradual es decir parecen ser característicos de cada especie. Parece que existe una relación entre morfología de la superficie de la testa y capacidad de hibridación. Así especies con testas similares hibridan mejor que aquellas con testas con morfologías muy diferentes.
Raíz
Raíz muy desarrollada, con muchas raíces finas. Numerosas raíces adventicias que salen de cada entrenudo. Con el tiempo desarrollan rizomas.
Hábitat, distribución
Vive en ambientes silíceos, asociada en ocasiones con musgo y normalmente sobre rocas, pastos. Crece en lugares con poco sustrato que pierde el agua rápidamente y soleado. Su distribución se circunscribe a sudeste de Europa (España, Andorra, Portugal, Francia e Italia).
Sociedad
Filogenia
Bibliografía
Castroviejo S, Velayos M. 1997. Sedum. Flora Ibérica. http://www.floraiberica.org (Consultada en Febrero de 2025).
Espinosa del Alba CE, Mondoni A, Baizán S, Fernández-Pascual E, Jiménez-Alfaro B. 2025. Functional trade-offs and ecological correlates of seed oil traits in alpine ecosystems. Plant biology. DOI: 10.1111/plb.70097.
‘t Hart H, Berendsen W. 1980. Ornamentation of the testa in Sedum (Crassulaceae). Plant Systematics and Evolution. 135: 107-117.